viernes, 16 de agosto de 2013

Blue Valentine (2010) - Derek Cianfrance

       No se podría llegar a afirmar que, al emprender el trayecto creativo de Blue Valentine, su primera película en alcanzar una audiencia considerable, Derek Cianfrance optara por seguir la densa y delgada senda de los hermanos Dardenne. Lo que sí diremos es que el camino del estadounidense va cercano y paralelo a aquélla en trazos como el que acostumbra a no dirigirse con explicaciones, cara a cara, al espectador, como en el que lo ostentoso no proviene precisamente de los útiles de los que se vale, por ejemplo su temática, la desintegración de un joven matrimonio, sino de la precisión y riqueza de los movimientos con que los maneja. Y si allí iban cercanos y en paralelo, en otras secciones se entrecruzarán compartiendo los espacios de la cámara temblorosa, los planos cerrados, para en última instancia acabar divergiendo en el trabajo de los actores; convencional y sobresaliente la pareja protagonista de Ryan Gosling y Michelle Williams, que muy poco o nada se asemeja a esa subespecie de modelos bressonianos de los Dardenne.


       Se intenta entonces, hasta cierto punto, no deformar el objeto; ni se adultera para facilitar el digerido del público, ni se recurre al método de bañar los entresijos de la imagen con ese precioso metal fundido de la subjetividad del autor. Será del guión y de las interpretaciones, con el añadido de alguna utilización de la música, de donde se desgranen tanto perspectivas como matices, instalándose de esta forma, y cambiando ahora de espejo, no demasiado lejos de las antípodas del esteticismo de Drive (2011), esa otra cinta con Gosling de protagonista, quien parece hallarse en un momento significativo de su carrera.


       Y del trigo separa este grano, Cianfrance, con reposado esmero; atraviesa la envoltura de sus personajes, esquivando cualquier estereotipo, en silencio, como el que quiere pasar desapercibido y como el que no busca un pedestal donde encaramarse. Es así que va tejiendo nacimiento y disolución de un conmovedor romance, cuyo singular desequilibrio de poderes, ya desde su formación, hubiera podido augurarnos el desenlace de no narrarse ambos períodos temporales de forma simultánea. Eso a nosotros, porque este "valentín azul" no es sino el trágico romántico que sólo pide a su existencia el poder estar cerca de su ser amado, ocurra lo que ocurra, sobrepasando la humillación e incluso si no es correspondido.

3 comentarios:

  1. Es brutalmente realista, bonita y cruda a la vez, no se ni como explicarla, pero deja un sentimiento 100% agridulce al terminar. Merece la pena verla, de verdad, es lo mejor para alejarse de tanto mundo perfecto y romantico, te baja los pies en la tierra y te hace ver una historia de amor desde el punto de vista de la chica, del chico y de la persona que lo observa todo. La recomiendo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dices que no sabes como explicarla, pero me parece muy agudo ese comentario que dejas.
      Para mí esta película fue una sorpresa. A pesar de las buenas críticas, no me la esperaba tan fina y honesta, la verdad. Veremos qué tal ha quedado "Cruce de caminos", la nueva del director.
      Un saludo.

      Eliminar
  2. Hola!! tu blog está genial, me encantaria afiliarlo en mis sitios webs y por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiarnos ambos con mas visitas.

    me respondes a emitacat@gmail.com

    besoss!!
    Emilia

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...